Habían pasado algunos días sin ver a mis
hijos. No recuerdo exactamente porque había salido de casa. Lo único que se es
que desde que me convertí en mamá mi vida cambió por completo. No había paseo o
vacación maravillosa sin ellos.
Recuerdo algunas ocasiones en las que salí de
paseo con mi esposo por aniversario, algo necesario e importante para el hogar
y la relación con el cónyuge, más sin embargo no podía evitar el pensar en
ellos y siempre me preguntaba que hubiera hecho si estuvieran conmigo. Lo
cierto es que estaba contenta de verlos y se respiraba un ambiente de alegría.Como ya era
costumbre, empezamos a compartir lo que habíamos hecho durante nuestra
ausencia. De pronto con una expresión de asombro uno de mis hijos exclamo; "Mamá
conocimos a un señor que se demora mucho en caminar!". Aún a pesar de
su asombro y el sentimiento atónito que quería transmitir con su rostro
perturbado, para mi fue una frase más en nuestra plática. Quién no conoce una
gente con problemas físicos? Quién no se ha topado con personas que no
solamente se demoran en caminar, sino que hasta han perdido por completo la
facultad de hacerlo?
A menudo nos desensibilizamos de los acontecimientos que
pasan a nuestro alrededor, quizás porque tenemos nuestras mismas cargas que
llevar, o porque la frase "Si quieres juzgar a una persona ponte en
sus zapatos"se hace real sólo cuando toca nuestra puerta. De cualquier
manera, mi hijo continuó con su relato. Había sacado a nuestro perro a
descansar en el balcón y pudo observar con detenimiento como aquel señor que
quizás cruzaba los 60's subía los tres escalones que encaminaban a la puerta
principal de los departamentos con una lentitud increíble. Quizás le tomaron
tres minutos en subir las tres gradas, pero así, poco a poco, llegaba a la
puerta de su hogar. Por sí no lo ha figurado querido lector, aquel señor era
nuestro vecino, vivía en nuestro mismo piso.
Fue así como comenzó todo. Ese es el comienzo que de la
misma manera que a mi, quizás a usted tampoco le llamó la atención. El comienzo
de una nueva lección que me ha llevado a recordar lo que ya sabemos. Nada
material reemplaza la salud, el regalo más pleno que podemos recibir de Dios.
Que lejos estaba de imaginarme el capítulo que íbamos a escribir con la
aparición de este nuevo personaje "el vecino", si; ya no era más el
señor, ahora tomó un nuevo nombre, "el vecino".
Ahora recuerdo esta historia con asombro, pero en ese momento fue un
relato más, fue simple y sencillamente ....el comienzo.
Fue así como comenzó todo. Ese es el comienzo que de la
misma manera que a mi, quizás a usted tampoco le llamó la atención. El comienzo
de una nueva lección que me ha llevado a recordar lo que ya sabemos. Nada
material reemplaza la salud, el regalo más pleno que podemos recibir de Dios.
Que lejos estaba de imaginarme el capítulo que íbamos a escribir con la
aparición de este nuevo personaje "el vecino", si; ya no era más el
señor, ahora tomó un nuevo nombre, "el vecino".Ahora recuerdo esta historia con asombro, pero en ese momento fue un relato más, fue simple y sencillamente ....el comienzo.


No comments:
Post a Comment